Carne vegetal podría mejorarse con una lechuga que produce más mioglobina

Carne vegetal

La carne vegetal podría sumar en el futuro un ingrediente producido directamente por plantas. Científicos del Imperial College de Londres y sus colaboradores lograron que cultivos de lechuga y tabaco produzcan mioglobina, una proteína presente en el músculo animal que contribuye al color rojo, el sabor y el aporte de hierro de la carne. La idea es utilizar estas plantas como biofábricas para obtener un ingrediente que podría incorporarse a futuras alternativas cárnicas.

El estudio consiguió además aumentar la producción aprovechando los cloroplastos. Al introducir allí genes de mioglobina de cerdo y ganado bovino, las plantas produjeron alrededor de 800 miligramos de la proteína por kilogramo de materia seca.

¿Qué podría aportar la mioglobina a la carne vegetal?

Conseguir una alternativa vegetal que reproduzca algunas características de la carne no depende únicamente de la textura. El color y el sabor también son importantes.

Ahí entra la mioglobina. Esta proteína contiene hierro y participa en el característico color de la carne y en reacciones relacionadas con el desarrollo de su sabor durante la cocción.

Por eso, los investigadores exploran nuevas formas de producirla como ingrediente para alternativas a la carne. En este caso, la pregunta fue: ¿y si las propias plantas pudieran fabricarla?

El secreto estaba en los cloroplastos

En lugar de trabajar únicamente con el ADN almacenado en el núcleo de las células, los investigadores introdujeron los genes de mioglobina en el genoma de los cloroplastos, las estructuras celulares conocidas principalmente por realizar la fotosíntesis.

Una célula puede contener numerosos cloroplastos y cada uno posee múltiples copias de su ADN, una característica que puede aprovecharse para producir proteínas en mayores cantidades.

Los resultados fueron claros: el tabaco produjo alrededor de 800 mg/kg de materia seca y la lechuga cerca de 810 mg/kg. En tabaco, el rendimiento fue al menos tres veces mayor que cuando el gen se incorporó al genoma nuclear.

El tabaco resulta especialmente útil como modelo de investigación en biotecnología vegetal, mientras que la lechuga añade una característica interesante: es un cultivo comestible.

La lechuga y el tabaco como biofábricas

La propuesta no es cosechar una lechuga que “sepa a carne”. Los investigadores plantean utilizar las plantas como biofábricas, para después extraer y purificar la mioglobina y estudiar su incorporación como ingrediente en productos alternativos a la carne.

Este enfoque forma parte de la agricultura molecular, un campo que utiliza la maquinaria celular de las plantas para producir proteínas y otras moléculas de interés.

El estudio demuestra que los cloroplastos pueden convertirse en una plataforma eficiente para este propósito y producir, en este caso, una proteína que normalmente encontramos en los músculos animales.

Innovación agrícola en la carne vegetal

Por ahora, el desarrollo sigue siendo una prueba. Antes de una posible comercialización será necesario escalar la producción, optimizar la extracción y purificación de la mioglobina, evaluar los costos y completar los procesos regulatorios correspondientes.

También será necesario comprobar a escala productiva si esta estrategia ofrece las ventajas ambientales que se esperan.

Aun así, el resultado abre una posibilidad interesante: que cultivos como la lechuga no solo produzcan alimentos, sino que también funcionen como fábricas biológicas de ingredientes para las alternativas a la carne.

En resumen

  • Científicos lograron producir mioglobina en lechuga y tabaco.
  • Las plantas generaron alrededor de 800 mg por kilogramo de materia seca.
  • En tabaco, producirla desde los cloroplastos fue al menos tres veces más eficiente que hacerlo desde el genoma nuclear.
  • La proteína podría extraerse y estudiarse como ingrediente para alternativas a la carne.
  • La tecnología todavía se encuentra en etapa experimental.

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