CRISPR abre una nueva vía para desarrollar tomates tolerantes a la salinidad
Vie, 25/09/2026 - 10:00
Los tomates tolerantes a la salinidad podrían tener un nuevo camino para su desarrollo gracias a una característica que ocurre bajo el suelo. Investigadores de la Universidad de Verona, en Italia, utilizaron CRISPR para cambiar la forma en que crecen y se ramifican las raíces del tomate y encontraron que las plantas editadas respondían mejor al exceso de sal, sin que este cambio perjudicara su crecimiento normal en las condiciones estudiadas.
El hallazgo resulta especialmente curioso porque las raíces de estas plantas tenían una estructura más sencilla y menos ramificada. Lejos de representar una desventaja, esta característica estuvo acompañada de menos daños cuando las plantas fueron expuestas a condiciones salinas.
La salinidad: un problema que comienza bajo el suelo
Las raíces forman una especie de red bajo el suelo: de una raíz principal surgen otras más pequeñas que se extienden alrededor de la planta y le permiten explorar el terreno en busca de agua y nutrientes.
Pero ese ambiente no siempre ofrece condiciones favorables. Cuando se acumulan demasiadas sales alrededor de las raíces, a la planta le resulta más difícil absorber agua y mantener funcionando normalmente sus células. Esto puede afectar su crecimiento y, dependiendo de la intensidad y duración del estrés, terminar perjudicando su desarrollo.
Por eso, comprender cómo reaccionan las raíces frente a estas condiciones puede aportar nuevas pistas para desarrollar cultivos capaces de tolerar mejor la salinidad.
Un cambio en las raíces que no perjudicó a la planta
A simple vista, podría parecer que una planta con raíces menos ramificadas estaría en desventaja. En este experimento no fue así.
Los investigadores utilizaron CRISPR-Cas9 para desactivar un gen llamado Aucsia2. Como resultado, las plantas desarrollaron una raíz principal de la que surgían menos ramificaciones laterales, pero este cambio no comprometió el crecimiento normal de la parte visible de la planta ni su rendimiento general en las condiciones evaluadas.
La sorpresa llegó al exponerlas a la salinidad.
Las plantas editadas mostraron menos daños tanto en sus raíces como en las hojas y tallos frente al estrés salino. Es decir, esa forma diferente de distribuir sus raíces estuvo acompañada de una mejor respuesta ante el exceso de sal.
Tomates tolerantes a la salinidad sin sacrificar su desarrollo
Aquí aparece una de las partes más interesantes del estudio. Encontrar una característica que permita enfrentar mejor una condición adversa resulta mucho más útil si la planta puede conservar al mismo tiempo otras características importantes.
En los experimentos, modificar Aucsia2 no comprometió el crecimiento de la parte aérea ni el rendimiento general de los tomates. Los investigadores también observaron un efecto positivo sobre el cuajado de los frutos.
El estudio no significa que ya exista una nueva variedad comercial de tomate lista para cultivarse en terrenos afectados por la salinidad.
Lo que ofrece es una pista genética: cambiar un solo gen modificó la manera en que las raíces se ramificaban y, al mismo tiempo, estuvo asociado con una mejor respuesta de las plantas frente al estrés salino.
En resumen
- Investigadores utilizaron CRISPR-Cas9 para estudiar una nueva estrategia para desarrollar tomates tolerantes a la salinidad.
- La edición del gen Aucsia2 hizo que las raíces crecieran con menos ramificaciones laterales.
- Esta característica no perjudicó el crecimiento normal de la parte aérea ni el rendimiento general en las condiciones estudiadas.
- Frente al estrés salino, las plantas editadas presentaron menos daños en raíces, hojas y tallos.
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