Tomates resistentes al frío con buena producción durante el invierno

Tomates resistentes al frío

Tomates resistentes al frío podrían ayudar a mantener la producción incluso cuando las bajas temperaturas dificultan la polinización. Investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalén utilizaron CRISPR para intervenir una vía hormonal y lograron que las plantas desarrollaran frutos sin necesidad de fertilización, evitando uno de los principales problemas que enfrenta el tomate durante el invierno.

Los resultados fueron contundentes: en invernaderos sin calefacción, las plantas editadas produjeron seis veces más frutos maduros y diez veces más masa total de frutos maduros que las plantas utilizadas como control.

¿Por qué el frío afecta la producción de tomates?

El tomate es un cultivo de clima cálido y su reproducción resulta especialmente sensible a las bajas temperaturas.

Cuando hace demasiado frío, las anteras pueden tener dificultades para abrirse y liberar el polen. Si la flor no logra ser polinizada y posteriormente fertilizada, el ovario no continúa desarrollándose y la flor puede terminar cayendo.

Los investigadores buscaron una forma de saltarse ese obstáculo: hacer que el fruto comenzara a crecer incluso sin fertilización.

Este fenómeno existe y se conoce como partenocarpia. Es el desarrollo de frutos sin que previamente ocurra la fecundación y, como resultado, generalmente produce frutos sin semillas.

CRISPR activó el crecimiento del fruto sin polinización

La clave estaba en una vía relacionada con la auxina, una hormona vegetal que participa, entre muchas otras funciones, en el desarrollo de los frutos.

Mediante CRISPR, los investigadores trabajaron sobre SlMIR167a y SlARF8B, componentes de una vía regulatoria que controla la respuesta a esta hormona.

Al alterar ese control, el ovario pudo comenzar a desarrollarse independientemente de la fertilización. Así, incluso cuando las bajas temperaturas afectaron la polinización, las plantas continuaron formando tomates sin semillas.

Hasta diez veces más producción de frutos maduros en invierno

El siguiente paso era comprobar si el mecanismo funcionaba fuera de condiciones controladas.

Los investigadores cultivaron las plantas en invernaderos sin calefacción durante el invierno, exponiéndolas a las bajas temperaturas que normalmente dificultan la formación de frutos.

Las plantas editadas produjeron alrededor de seis veces más frutos maduros y alcanzaron una masa total de frutos maduros diez veces mayor que las plantas de tipo silvestre utilizadas como control.

Estos resultados muestran que intervenir la vía miR167-ARF8 puede ser una estrategia de interés para mantener la formación de frutos cuando el frío limita la reproducción normal del tomate.

La investigación se encuentra en una etapa experimental y, según la información disponible, aún no se han iniciado procesos de comercialización ni solicitudes regulatorias. 

En resumen

  • Investigadores utilizaron CRISPR para favorecer la formación de tomates cuando las bajas temperaturas dificultan la polinización.
  • En invernaderos sin calefacción durante el invierno, las plantas produjeron seis veces más frutos maduros.
  • La masa total de frutos maduros fue hasta diez veces mayor que en las plantas de control.
  • El desarrollo todavía se encuentra en etapa experimental y no está disponible comercialmente.

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