Trigo mejorado para ser más saludable al prepararse
Vie, 29/05/2026 - 11:11
Trigo mejorado es el resultado de un avance que busca actuar sobre un problema invisible presente en muchos alimentos cotidianos. Cada vez que se hornea, tuesta o fríe un producto elaborado con trigo, puede formarse acrilamida, un compuesto generado durante la cocción a altas temperaturas. Ahora, investigadores lograron reducir de forma drástica uno de sus principales precursores mediante edición genética de precisión, sin comprometer la productividad de la planta.
La acrilamida ha llamado la atención de científicos y autoridades de seguridad alimentaria durante años porque estudios experimentales han mostrado que, en determinadas condiciones y niveles de exposición, puede representar un riesgo para la salud.
Es así como este desarrollo, liderado por científicos de Rothamsted Research, demuestra cómo las nuevas herramientas de mejoramiento pueden utilizarse no solo para aumentar la producción agrícola, sino también para mejorar características relacionadas con la calidad y seguridad de los alimentos.
Un trigo mejorado desde el grano
La acrilamida no se encuentra naturalmente en el trigo. Se forma durante la cocción cuando ciertos compuestos presentes en el grano reaccionan a altas temperaturas.
Uno de los más importantes es la asparagina, un aminoácido que las plantas producen de forma natural y que actúa como uno de los principales precursores de la acrilamida.
Por eso, durante años los investigadores han intentado reducir sus niveles en el trigo. El problema es que muchos de esos intentos terminaban afectando el crecimiento de la planta o disminuyendo el rendimiento de la cosecha.
Trigo mejorado para ser más saludable al prepararse
Para superar esa limitación, los científicos utilizaron CRISPR, una herramienta de edición genética que permite realizar cambios muy precisos en el ADN.
En lugar de modificar grandes regiones del genoma, el equipo actuó sobre genes específicos relacionados con la producción de asparagina en el grano. El objetivo fue disminuir la cantidad de este compuesto sin alterar otras funciones importantes de la planta.
Aunque el trabajo se realizó en el cultivo, sus posibles beneficios se extienden mucho más allá del campo. Para los productores, representa una nueva herramienta de mejoramiento; para la industria alimentaria, una oportunidad de reducir la presencia de compuestos no deseados desde la materia prima.
Cultivo mejorado mantuvo su productividad
Las nuevas líneas de trigo lograron reducciones significativas en los niveles de asparagina libre. Algunas variedades presentaron disminuciones cercanas al 60%, mientras que una línea con modificaciones adicionales alcanzó reducciones de hasta el 93%.
Lo más destacable es que estos cambios no vinieron acompañados de pérdidas importantes en la producción.
Esto representa una diferencia importante frente a otros métodos de mejoramiento, que sí habían logrado reducir la asparagina, pero a costa de cosechas más pequeñas. En comparación, las variedades desarrolladas mediante edición genética mantuvieron su rendimiento, demostrando que es posible mejorar una característica específica sin sacrificar productividad.
Y aunque el trigo suele asociarse con rendimiento, productividad o resistencia a enfermedades, este avance demuestra que la genética también puede utilizarse para mejorar aspectos menos visibles, pero igualmente importantes, relacionados con la calidad y seguridad de los alimentos que llegan a nuestra mesa.
¡Nuevo! Resumen
- Científicos desarrollaron un trigo mejorado con niveles mucho más bajos de asparagina.
- La reducción podría disminuir la formación de acrilamida durante procesos como hornear o tostar.
- El avance se logró mediante edición genética de precisión sin afectar significativamente el rendimiento del cultivo.
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